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Deportes y Comunicación | September 25, 2018

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Y tras diez años retirado vuelve a jugarse un tiro decisivo...

Y tras diez años retirado vuelve a jugarse un tiro decisivo…
ivanferrer

Oscar Daniel Bezerra Schmidt, el brasileño que ametralló innumerables canastas a base de majestuosos e inverosímiles golpes de muñeca desde cualquier lugar de la cancha, está ante un  tiro libre decisivo. Aunque lleva retirado diez años, no abandona su faceta combativa, ese espíritu guerrillero que le convirtió en una constante amenaza hacia lo que era su único objetivo deportivo: que el balón cruzara el aro para besar la red; y cuantas más veces mejor. Nunca había suficiente, nunca era demasiado… Lo intentaba con la insistencia de un niño compulsivo, hasta que el árbitro pitaba el final.

Ahora su cabeza, esa mente fría y calculadora, el terror de sus adversarios, le ha puesto contra las cuerdas. Ha sido operado, por segunda vez desde 2011, de un tumor cerebral, esta vez maligno. Ese espítiru incansable e indomable que esgrimía en los pavellones, sigue con él: “Esta vez vino malvado. Es un desafío más. He superado varios a lo largo de mi vida. Si más adelante no logro vencer, paciencia. Si me tengo que abrir la cabeza diez veces, lo haré, siempre y cuando pueda seguir hablando y sobrio. Si no lo logro paciencia. Mi vida fue muy buena. Fue linda. Logré lo que deseaba”.

Con sus declaraciones pausadas y reflexivas, comunicadas al periódico carioca O Globo, Oscar Schmitd nos da una lección magistral de cómo afrontar un grave problema, dando el 100% y esforzándose al máximo en lo que uno puede incidir y tomarse con calma y aceptar las circunstancias en las que nosotros no podemos influir. Cuantas veces hemos pasado por alto la frase “no llores por lo que has perdido, alégrate por lo que has tenido”. Vivimos demasiado estresados en el entorno laboral por el ya, el ahora y su incidencia inmediata en el futuro, sin concedernos un espacio de análisis y reflexión más pausado.

¿Cuantás veces te has preocupado por ámbitos en los que no podías hacer nada y no lo has dado todo donde en cambio sí podías? ¿Es mejor maldecir la mala suerte por estar atravesando una mala racha laboral o un bache personal o encarar la situación tal y como viene para intentar revertirla y mejorarla en un futuro?

photo credit: darkmatter via photopin cc

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