Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Deportes y Comunicación | May 31, 2020

Scroll arriba

Arriba

Sin comentarios

Iniciamos descomprensión (aunque lo veo negro)

Iniciamos descomprensión (aunque lo veo negro)
ivanferrer

Hay jornadas que afrontas con la monotonía de una eterna hoja de excel vacía, en las que no esperas absolutamente nada. Tus cálculos se limitan, sencillamente, a que las horas pasen en pos de un nuevo amanecer más emocionante. Pero no sabes por qué, salta la sorpresa y la realidad se pone cabeza abajo. Ese día menos pensado, mi día menos pensado, fue el domingo. Veía, desde la distancia, el desconfinamiento de los deportistas. Me alegré mucho por Jordi y Josep que, casualmente, se encontraron a lomos de sus respectivas bicicletas en el Tibidabo.

Lo que no tenía muy claro es que en casa tenía una fiera enjaulada subiéndose por las paredes. Aunque ya había salido unas cuantas veces con el patinete con su hermano, Anna necesitaba hacer deporte. Me sacó a rastras de casa y me sometió a una hora de caminar y correr. Teniendo en cuenta que desde noviembre no hago nada de deporte (excepto los 10 kilómetros de rigor el día 31 de diciembre), el entrenamiento tuvo su miga.

Hicimos tres tramos de cuestas en los que me dejó literalmente tirado, recordándome cómo quedaban los ciclistas clavados ante los demarrajes de Perico Delgado en las grandes vueltas de los 80’s. Hablamos mucho, creo sinceramente que haciendo deporte es la forma más profunda de conectar con Anna; un espacio íntimo en el que podemos hablar de todo sin prisa ni interrupciones.

Caí sobre la cama a peso; y el lunes me levanté como si me hubiera pasado un tren por encima, con agujetas en cuello, espalda y piernas. Pero sinceramente, esa hora valió la pena…

photo credit: tedxlondon 099_A91A9187 via photopin (license)

Publicar un comentario

Rellena el Captcha (para evitar el spam) * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.