Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Deportes y Comunicación | March 21, 2019

Scroll arriba

Arriba

Sin comentarios

¿Juegas solo? 1

¿Juegas solo? 1
ivanferrer

La sustitución en el fútbol es definitiva, no hay vuelta atrás. No hay segundas oportunidades como en el baloncesto, el balonmano o el waterpolo… Existen muchas variantes de cambio, pero yo suelo destacar tres. El más humillante es el que sucede antes de acabar el primer tiempo (que denota que has cometido error tras error de forma incesante. Vaya, que no has aportado nada y has restado mucho a tus compañeros). El de la media parte es el que busca el revulsivo. El que se da en las postrimerías del partido es el cambio del reconocimiento (se aprovecha para aplaudir el gran desempeño de un jugador) o del fin de la agonía (acaba con el sufrimiento de un futbolista que se ha dejado todo su fuelle en el campo).

Y desde ayer por la tarde existe el “casi cambio” que a lo Panenka, que patentó Kepa Arrizabalaga en la final de la Copa de la Liga inglesa. Con aspavientos, parapetado por la distancia con su entrenador hace aspavientos y manda a tomar por saco la decisión de Maurizio Sarri de cambiarlo en el ocaso de la prórroga. Gianfranco Zola, asistente del entrenador se desespera doblemente, como técnico y exjugador. Caballero alucina mientras calienta para salir al campo por Kepa. Sarri empieza a darse cuenta del ataque frontal a su autoridad y no se lo puede creer. Todo el cuerpo técnico, resignado, ve que el guardameta del Chelsea no se va a ir. Y cuando el árbitro le notifica que no se va a realizar la sustitución, el entrenador del Chelsea enloquece en esa secuencia de gestos y movimientos que te ridiculizan y de los cuales no te das ni cuenta que los estás ejecutando. Te envuelve y posee tal rabia que le pagarías fuego al estadio entero. Tanta energía negativa la podría haber convertido en el kame hame definitivo para ganar él solo la final, aunque no tuviera las botas puestas.

La tanda de penaltis ya fue lo de menos. La insurrección de la portería ya se había materializado y volatilizado, de paso, el equilibrio de fuerzas en el vestuario del Chelsea.

¿Aceptas los cambios aunque no estés conforme? ¿O te saltas las indicaciones a la torera?

photo credit: CA2M Atención, atención, ¡todo el cuerpo en situación! via photopin (license)

Publicar un comentario

Rellena el Captcha (para evitar el spam) * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.