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Deportes y Comunicación | August 15, 2018

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Triplete electoral: Liga por la cara

Triplete electoral: Liga por la cara
ivanferrer

Más que una improvisada sede para unas elecciones, el Nou Camp parecía el sábado pasado un miniparque de atracciones. Y vivir con niños tiene sus ventajas, ya que a las 9 de la mañana estábamos aparcando en una de las zonas habilitadas dentro del campo. Voté rapidito y en un pis pas ya teníamos los cuatro la pulserita para poder acceder a Disneybarça por un día. Anna se hizo un par de tatuajes en los brazos, pintó un grafiti de Luis Suárez y nos fuimos a desayunar… de gratis. Fue el ágape del diablo, aunque una delicia para los nenes: Cacaolat y Donuts.

Una vez recargadas las baterías pudimos hacer un tour por dentro del campo y acceder a los vestuarios del primer equipo (mi hija aún alucina con las piscinas que tienen para relajarse los jugadores). Dentro del terreno de juego, los pequeños pudieron chutar a portería, con el césped como alfombra de excepción. Después seguimos la ruta por la zona de agua (la única putada es que solo era para niños), tiros a canasta, chutes para medir la velocidad del balón, pompas de jabón gigantes…

Se acercaba el mediodía; y demostré lo coherente que soy. Hacía tres días, paseando, le dije a mi mujer que a mí ya se me había pasado la edad de hacer cola para entrar en un restaurante. Pues allí me tenías, a la una del mediodía, con un sol abrasador pegándome de lleno, esperando turno para entrar al buffet de comida que se servía ¡¡¡media hora más tarde!!! Y todo porqué era gratis. Tras unos cinco minutos, en los que mi mujer y mis hijos me esperaban sentados en una mesa desamparados -quitaron todos los ventiladores equipados con agua vaporizada porqué en la zona de votaciones se estaban literalmente asando como pollos a l’ast-, llegó la cordura. Mi mujer me envió la niña como mensajera para decirme que nos íbamos a comer a otro lado, con aire acondicionado, sin colas ni esperas.

Acabamos en una pizzería y comimos tranquilos y de maravilla… y yo estuve a punto de arruinarlo todo, cegado como un zombie por el “gratis, gratis, gratis”…

¿Qué estás dispuesto a hacer para conseguir algo gratis? ¿O prefieres no pagar los peajes que ello implica?

photo credit: Gratis via photopin (license)

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