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¿Orgullo ajeno?

Uno de los elementos que más me llena de mi profesión actual -como profesor de Lengua Castellana en un instituto de secundaria- es cuando los alumnos me explican cosas más allá de su esfera académica. Creo que cuando rascas hasta la esencia humana solo quedan tres elementos imprescindibles: compartir, querer y ser querido.

Una chica ucraniana que llegó empezado el curso, me preguntó si se podia ausentar unos días durante el mes de junio, ya que estaba preparando el Mundial sub16 de waterpolo, que se celebrará del 25 al 31 de julio en Zagreb (Croacia). Tiene un físico imponente para su corta edad; eso, sumado a su calidad técnica, le ha servido para ser concentrada también con la selección absoluta.

Durante una excursión me explicó batallitas del agua. Me alucinó que ya, con 12 años, jugaba con séniors en su país de origen. En menos de un curso ha demostrado una ganas tremendas por aprender y ha progresado una barbaridad, escribiendo de forma hábil y expresándose de manera muy precisa.

Le deseé mucha suerte el último día de curso; sobre todo le comenté que disfrutara de estas grandes experiencias deportivas. Hoy he navegado por la red y la he visto en un par de vídeos de la Federación Ucraniana de Waterpolo, publicados este mes de julio. Como ya le dije, desde este año tiene un fan más, que se alegrará de todo lo bueno que le depare el futuro…

¿Te alegras de los triunfos de los demás?

Imagen de Al Martinez en Pixabay