En un momento histórico en el que parece que la identidad, el marmóreo «nosotros» ante el despectivo «ellos», esta ganando terreno al concepto de solidaridad y humanidad, España me tiene alucinada.
En un alarde de casposidad y retraso, la organización de La Vuelta le dio un micro y acceso privilegiado a una influencer, pensando que podría aportar algo positivo a la ronda española. Su gran contribución ha sido llamar a un leyenda del ciclismo «Pogachitar«. La audiencia masiva en redes, como se ha demostrado de forma clarísima en este caso, está reñida con la inteligencia, rigor y profesionalidad del que está dando la cara y ofreciento circo. La redes sociales nos han traído legiones de tontos y retrasados mentales con altavoz…
En otra búsqueda -parece que incansable, en este país- de hermanarnos con un pasado bastante más gris, la policía nacional quita una estelada a un menor de edad y lo muele a palos. Exactamente la misma proporcionalidad y rigor que aplican a los aficionados neonazis, con una actitud que raya, absurda y lamentablemente, el compadreo condescendiente y protector de cuñado canallita, Parece como si los del casco y la porra y los del brazo derecho en alto y el 88 a la espalda, estuvieran entre colegas.
Ante tanta oscuridad y sinsentido, por otro lado, hay luz. La Federación Española de Fútbol va a pagar la congelación de óvulos de las jugadoras del equipo nacional. En ocasiones no acabo de entender como se puede combinar tanto atraso con actitudes pioneras…A vces no sé si avanzamos en el siglo XXI o volvemos hacia el XX…
¿Crees que España es conservadora o innovadora?
Imagen de Serghei Topor en Pixabay
