Publicado en

¡Están locas estas romanas!

Parafraseando la mítica sentencia de Obélix respecto a sus «amados» adversarios, hay situaciones que pueden escapar fuera de toda lógica en el santuario del deporte de interior: el gimnasio. En este espacio multideportivo se refugian y combinan multitud de perfiles. Desde levantadores de pesas buscando el bíceps perfecto y la tableta de chocolate diez para lucirlos en la playa, hasta deportistas ávidos de ampliar su vida social, pasando por intrépidos dispuestos a machacarse con un sinfín de máquinas extrañas para estar en forma o bajar de peso.

Y en ese ecosistema, del que debo reconocer no soy nada fan (aunque entiendo sus beneficios) quedé deslumbrado por el rosa. Una chica, de unos 20 años -concentrada con sus tablas de abdominales-, combinaba al más puro estilo Pantera Rosa sus bambas, pulsera, móvil, auriculares y toalla. Hasta ahí nada raro: para gustos colores, pero…

Cada vez que acababa una serie cogía el móvil, conectado a Facebook, y leía y contestaba mensajes. El más difícil todavía se produjo cuando llegó un comunicado de extrema importancia, ya que lo leyó mientras hacía las abdominales…

Yo ya no sé sin con 37 años me estoy haciendo mayor, o esto de hacer deporte ya no es lo mismo, o si la tecnología nos ha cambiado para siempre… o si están locas estas romanas…

photo credit: Den Flater via photopin cc

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena el Captcha (para evitar el spam) * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.